Desde la perspectiva homeopática el COVID persistente es un estado de convalecencia, es la perturbación que un proceso o enfermedad, aguda en este caso, ha dejado en el dinamismo vital. La capacidad de curación del paciente ha quedado detenida, lo hace muy lentamente o reaparecen cíclicamente los síntomas. El organismo por diferentes motivos no es capaz de restablecer la salud, por lo que la enfermedad se prolonga en el tiempo con síntomas tan variados como los ya comentados el post anterior.
Es muy importante en homeopatía realizar una buena anamnesis, entrevista clínica, y exploración física. También, las pruebas complementarias y los análisis que sean necesarios para descartar otros orígenes de la enfermedad y realizar un diagnóstico certero de COVID persistente.
En homeopatía es muy importante el principio de individualidad. Cada paciente puede precisar un remedio distinto aunque padezcan la misma enfermedad. Los síntomas, las sensaciones y las circunstancias de aparición son diferentes, peculiares en cada caso y por este motivo pueden precisar remedios distintos. La tarea del homeópata es encontrar el remedio capaz de producir el estímulo que inicie la respuesta curativa, que ponga en marcha los mecanismos innatos de curación.
Los homeópatas utilizamos el concepto “Never well since” traducido “nunca bien desde” para denominar a los trastornos que arrancan a partir de un suceso o enfermedad. El COVID persistente podríamos clasificarlo así. Sabemos que infecciones víricas o bacterianas: el sarampión, tos ferina, mononucleosis, o una vacunación pueden desencadenar un estado de mala salud prologado. Hay mucha experiencia de ello en la literatura homeopática, con abundante cantidad estudios y casos resueltos publicados.
El repertorio es una herramienta que nos ayuda en el diagnóstico homeopático, a encontrar del remedio correcto. Podemos buscar en las rúbricas “falta de reacción“, “debilidad después de una fiebre prolongada” en el repertorio de Kent o “nunca bien desde o trastornos durante la convalecencia” en el repertorio Syntesis. Hay subrúbricas más específicas que muestran los remedios que pueden ser útiles según su causa, “desde una enfermedad infecciosa””un traumatismo “,” una hemorragia”, o ” la gripe“… En el caso del COVID persistente, no existe la subrúbrica, pero vamos acumulando experiencia clínica, comprobando que remedios actúan bien. Compartiendo las publicaciones de casos entre colegas y en seminarios, la podremos añadir en el futuro.
Los pacientes que consultan habitualmente al homeópata, el remedio prescrito de fondo puede resolver el proceso. En los que no funciona o no lo conocemos, debemos pensar en los remedios presentes en las rúbricas anteriormente citadas. Debemos tener en cuenta también los que han mostrado eficacia en la enfermedad aguda y aquellos que cubran la totalidad de los síntomas del paciente.
Por ejemplo en reconocido pediatra francés Jaques Lamothe, propone los remedios a tener en cuenta en casos similares, en “trastornos desde una enfermedad no curada“: Ars, CARB-V, Calc-p, Carc, Caust, Chin, Ph-ac, PSOR, Tub. 1
Para afrontar cualquier convalecencia es necesario un abordaje integral. No basta con el medicamento homeopático. Hay que implementar medidas que favorezcan la vitalidad y capacidad reactiva del organismo. Mantener una dieta adecuada y adaptada al momento con alimentos nutritivos y sanos, un suministro suplementario de vitaminas y elementos esenciales si es necesario. Hemos visto en diferentes estudios la importancia de la vitamina D en el desarrollo de la enfermedad.
Otra medida eficaz a tener en cuenta es la actividad física adecuada al estado del paciente y la rehabilitación, sobre todo para la mejoría de la disnea o sensación de ahogo. La rehabilitación y fisioterapia respiratoria, puede ser muy útil en los casos que han sufrido complicaciones respiratorias, que afectan la capacidad ventilatoria, como debilidad del músculo del diafragma o trombosis pulmonares. En los que han pasado largo tiempo encamados hay que diseñar un programa específico para trabajar todos los grupos musculares para favorecer la recuperación más rápida posible de la funcionalidad perdida.
El COVID prolongado es una enfermedad compleja y muy debilitante. Aún con un buen tratamiento puede requerir largo tiempo de recuperación. La paciencia y perseverancia en las medidas adoptadas son esenciales.
1.- Joan Mora, El síndrome “never well since” Revista homeopática nº49 Noviembre 2003 AMHB

